1. Necesitamos la fe cuando obedecer parece imposible.
- La fe se impone a la naturaleza de la carne.
- Mantenernos firmes mientras llega la promesa.
¿Qué es la fe?
Hebreos 11:1 “La fe demuestra la realidad de lo que esperamos; es la evidencia de las cosas que no podemos ver. ”
- No es pensar positivamente
- No es tener un pensamiento del convencimiento
- La fe es aprender a confiar en Dios, en su carácter
3 dimensiones de la fe bíblica:
1. La fe nos enseña a confiar en lo que Dios ha dicho.
2. La fe me lleva a actuar
3. La fe es la que sostiene tanto en la victoria como en el sufrimiento.
La fe no siempre termina con mi expectativa, pero en medio del problema vemos el poder de Dios sosteniéndonos
La fe no es para utilizar como trofeo
2. Porque necesitamos confiar en Dios en todas las áreas de nuestra vida.
3. Una fe pequeña es un Dios grande: Fe genuina, Calidosa.
En las imposibilidades de nuestra vida, Dios es él que va a salir a relucir Necesitamos fe para depender todo el tiempo de DIOS.
Cuando todo parece imposible, Dios puede revelar su poder y su gloria.
En medio de las imposibilidades de nuestra vida, Dios puede manifestar su poder y hacer evidente su grandeza. Hay momentos en los que no comprendemos lo que Él está haciendo, pero es precisamente allí donde nuestra fe es probada, fortalecida y llevada a crecer.
La fe no consiste en entender cada paso de Dios, sino en confiar en Él aun cuando no comprendemos el camino.
- Ensancha la fe cuando no entiendo lo que Dios está haciendo.
- No necesito conocer todos los detalles para conocer a Dios.
- Ensancha la fe en medios de las dificultades.
Unos de los ejemplos de la fe son:
● Abraham: creyó en la promesa de Dios aun cuando las circunstancias parecían imposibles. (Génesis 15:5-6; Romanos 4:18-21).
● Grano de mostaza: Jesús enseñó que una fe tan pequeña como un grano de mostaza puede ilustrar el poder de confiar en Dios. (Mateo 17:20).
● Horno de fuego: Sadrac, Mesac y Abed-nego permanecieron fieles a Dios aun frente a la amenaza de muerte. (Daniel 3:16-28).
● Enoc: caminó con Dios y su vida fue un testimonio de fe y comunión con Él. (Génesis 5:24; Hebreos 11:5-6).
Tal vez todavía no tienes el trabajo que deseas. Quizás estás esperando una respuesta, atravesando una preocupación familiar o intentando comprender por qué algunas cosas suceden de una manera diferente a la que habías imaginado.
La fe no significa fingir que nada duele. Significa poder decir: «Señor, esto me duele, no lo entiendo, pero quiero aprender a caminar contigo en medio de esta situación».
No permitas que lo imposible limite tu confianza en Dios. Cuando no entiendas el proceso, busca conocer más al Señor. Cuando lleguen las dificultades, permanece firme en la fe. Y cuando no tengas todas las respuestas, recuerda que puedes seguir caminando con Aquel en quien has puesto tu confianza.
La fe crece cuando dejamos de depender únicamente de lo que vemos y aprendemos a depender de Dios.
En conclusión, la fe es depender de Dios todo el tiempo

